Matthew Henry
Exposition of the Old and New Testament
I. La indagación sobre el origen de los conflictos: «¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros?». El apóstol no habla de guerras entre naciones gentiles, sino de rencillas, facciones y disputas amargas entre aquellos que profesan el nombre de Cristo. La religión de Jesús es el evangelio de la paz; por tanto, todo pleito entre hermanos es una flagrante anomalía que deshonra al Maestro. II. El diagnóstico infalible de la causa motriz: «¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros?». La causa no es la defensa de la verdad, sino la tiranía del egoísmo carnal. Hay una guerra previa en el interior del hombre: el apetito contra la razón, el orgullo contra la humildad, la codicia contra la sumisión a Dios. De ese conflicto interior desbordado brotan la maledicencia, la envidia y los pleitos exteriores. III. Aplicación práctica: La verdadera reforma moral y espiritual debe comenzar en el gobierno de las afecciones internas. El cristiano que anhela vivir en paz con sus semejantes debe suplicar a Dios que purifique la fuente secreta de sus deseos por medio del Espíritu Santo.