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Contexto del libro · Nuevo Testamento · Es una carta de defensa y de consuelo, después de una visita dolorosa.

2 Corintios

13 capítulos · Es una carta de defensa y de consuelo, después de una visita dolorosa. · Se sitúa hacia el 55–56 después de Cristo, escrita desde Macedonia, como dicen 2:13 y 7:5

Defensa del apostolado; ministerio de la nueva alianza (3); ofrenda (8–9); «te basta mi gracia» (12:9).

2 Corintios 4

RV1909

Toca cada verso para sumar o quitar. La selección se ve marcada.

POR lo cual teniendo nosotros esta administración según la misericordia que hemos alcanzado, no desmayamos;

Antes quitamos los escondrijos de vergüenza, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios, sino por manifestación de la verdad encomendándonos á nosotros mismos á toda conciencia humana delante de Dios.

Que si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto:

En los cuales el dios de este siglo cegó los entendimientos de los incrédulos, para que no les resplandezca la lumbre del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.

Matthew Henry

Exposition of the Old and New Testament

El dios de este siglo ha cegado el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la lumbre del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.

C. H. Spurgeon

Sermones y exposiciones (dominio público)

Donde brilla la gloria de Cristo, ninguna tiniebla del enemigo puede prevalecer al fin. Mas el dios de este siglo ciega; por eso predicamos a Cristo, no a nosotros.

Jamieson, Fausset y Brown

Commentary Critical and Explanatory on the Whole Bible

«El dios de este siglo»: Satanás, usurpador de culto en el eón presente. «Cegó el entendimiento»: no mera ignorancia, sino impedimento activo. El objeto de la ceguera es «la iluminación del evangelio de la gloria de Cristo».

Albert Barnes

Notes on the New Testament

La ceguera espiritual opera en aquellos que rechazan la evidencia de la verdad. Barnes identifica al «dios de este siglo» como Satanás, que impide que resplandezca el evangelio de la gloria de Cristo.

Porque no nos predicamos á nosotros mismos, sino á Jesucristo, el Señor; y nosotros vuestros siervos por Jesús.

Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.

Tesoro en vasos de barro

Tenemos empero este tesoro en vasos de barro, para que la alteza del poder sea de Dios, y no de nosotros:

Estando atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperamos;

Perseguidos, mas no desamparados; abatidos, mas no perecemos;

Llevando siempre por todas partes la muerte de Jesús en el cuerpo, para que también la vida de Jesús sea manifestada en nuestros cuerpos.

Porque nosotros que vivimos, siempre estamos entregados á muerte por Jesús, para que también la vida de Jesús sea manifestada en nuestra carne mortal.

De manera que la muerte obra en nosotros, y en vosotros la vida.

Empero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme á lo que está escrito: Creí, por lo cual también hablé: nosotros también creemos, por lo cual también hablamos;

Estando ciertos que el que levantó al Señor Jesús, á nosotros también nos levantará por Jesús, y nos pondrá con vosotros.

Porque todas estas cosas padecemos por vosotros, para que abundando la gracia por muchos, en el hacimiento de gracias sobreabunde á gloria de Dios.

Por tanto, no desmayamos: antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior empero se renueva de día en día.

Porque lo que al presente es momentáneo y leve de nuestra tribulación, nos obra un sobremanera alto y eterno peso de gloria;

No mirando nosotros á las cosas que se ven, sino á las que no se ven: porque las cosas que se ven son temporales, mas las que no se ven son eternas.

Este capítulo aún no tiene aula ni tratado en la escuela. El acto de 2 Corintios 4 puede escribirse en el cuaderno, con la cita ya puesta.