Solo Génesis 3:15. El comentario y las herramientas del versículo quedan a la vista.
RVR1960
La promesa contra la serpiente
Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.
Matthew Henry
Exposition of the Old and New Testament
Esta es la primera promesa del evangelio. Dios pone enemistad entre la serpiente y la mujer, entre su simiente y la Simiente de la mujer. La herida en el calcañar es real; la herida en la cabeza es mortal y final. Cristo, nacido de mujer, pisa a Satanás. El consuelo de Adán caído no es una técnica humana, sino esta Palabra de Dios.
C. H. Spurgeon
Sermones y exposiciones (dominio público)
En el mismo suelo de la caída brota la promesa. La Simiente de la mujer aplastará la cabeza de la serpiente. El evangelio es más antiguo que nuestros sistemas: nace de la boca de Dios en el Edén. He aquí consuelo para el pecador: el enemigo será herido de muerte por Cristo.
Jamieson, Fausset y Brown
Commentary Critical and Explanatory on the Whole Bible
El protoevangelio. «Enemistad» es puesta por Dios, no negociada por el hombre. «Simiente de la mujer» apunta, en último término, a un Descendiente personal. «Tú le herirás el calcañar»: sufrimiento real del Redentor. «Él te herirá la cabeza»: derrota decisiva de la serpiente. La promesa es anterior a cualquier institución humana.
Albert Barnes
Notes on the New Testament
Dios no dialoga un tratado con la serpiente: sentencia. La enemistad es instituida por Él. La Simiente de la mujer será herida y, a la vez, vencedora. El pasaje es la primera anunciación del Redentor.