La Biblia no se lee, se estudia · Método V.E.R.D.A.D. · Guía gratis
InicioBuscar
Abrir Job 29
A

Contexto del libro · Antiguo Testamento · Es sabiduría en forma de diálogo: el justo sufre y pregunta, y Dios responde.

Job

42 capítulos · Es sabiduría en forma de diálogo: el justo sufre y pregunta, y Dios responde. · La composición se debate entre los siglos VII y IV antes de Cristo

El justo sufre. Los amigos aplican una retribución mecánica. Dios habla desde el torbellino, en los capítulos 38 a 42. Job se arrepiente de su pretensión, no de un delito inventado.

Job 29

RV1909

Toca cada verso para sumar o quitar. La selección se ve marcada.

Y VOLVIÓ Job á tomar su propósito, y dijo:

¡Quién me tornase como en los meses pasados, como en los días que Dios me guardaba,

Cuando hacía resplandecer su candela sobre mi cabeza, á la luz de la cual yo caminaba en la oscuridad;

Como fué en los días de mi mocedad, cuando el secreto de Dios estaba en mi tienda;

Cuando aun el Omnipotente estaba conmigo, y mis hijos alrededor de mí;

Cuando lavaba yo mis caminos con manteca, y la piedra me derramaba ríos de aceite!

Cuando salía á la puerta á juicio, y en la plaza hacía preparar mi asiento,

Los mozos me veían, y se escondían; y los viejos se levantaban, y estaban en pie;

Los príncipes detenían sus palabras, ponían la mano sobre su boca;

La voz de los principales se ocultaba, y su lengua se pegaba á su paladar:

Cuando los oídos que me oían, me llamaban bienaventurado, y los ojos que me veían, me daban testimonio:

Porque libraba al pobre que gritaba, y al huérfano que carecía de ayudador.

La bendición del que se iba á perder venía sobre mí; y al corazón de la viuda daba alegría.

Vestíame de justicia, y ella me vestía como un manto; y mi toca era juicio.

Yo era ojos al ciego, y pies al cojo.

A los menesterosos era padre; y de la causa que no entendía, me informaba con diligencia:

Y quebraba los colmillos del inicuo, y de sus dientes hacía soltar la presa.

Y decía yo: En mi nido moriré, y como arena multiplicaré días.

Mi raíz estaba abierta junto á las aguas, y en mis ramas permanecía el rocío.

Mi honra se renovaba en mí, y mi arco se corroboraba en mi mano.

Oíanme, y esperaban; y callaban á mi consejo.

Tras mi palabra no replicaban, y mi razón destilaba sobre ellos.

Y esperábanme como á la lluvia, y abrían su boca como á la lluvia tardía.

Si me reía con ellos, no lo creían: y no abatían la luz de mi rostro.

Calificaba yo el camino de ellos, y sentábame en cabecera; y moraba como rey en el ejército, como el que consuela llorosos.

Este capítulo aún no tiene aula ni tratado en la escuela. El acto de Job 29 puede escribirse en el cuaderno, con la cita ya puesta.