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Contexto del libro · Nuevo Testamento · Es el primer evangelio del Nuevo Testamento: Jesús, el Cristo prometido a Israel.

Mateo

28 capítulos · Es el primer evangelio del Nuevo Testamento: Jesús, el Cristo prometido a Israel. · Se sitúa hacia el 60–70 después de Cristo, antes o poco después del 70

Jesús, hijo de David e hijo de Abraham (1:1); cumplimiento de las Escrituras; Sermón del monte; Gran Comisión (28:18–20).

Mateo 17

RV1909

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Y DESPUÉS de seis días, Jesús toma á Pedro, y á Jacobo, y á Juan su hermano, y los lleva aparte á un monte alto:

Y se transfiguró delante de ellos; y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos fueron blancos como la luz.

Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él.

Y respondiendo Pedro, dijo á Jesús: Señor, bien es que nos quedemos aquí: si quieres, hagamos aquí tres pabellones: para ti uno, y para Moisés otro, y otro para Elías.

Y estando aún él hablando, he aquí una nube de luz que los cubrió; y he aquí una voz de la nube, que dijo: Este es mi Hijo amado, en el cual tomo contentamiento: á él oid.

Y oyendo esto los discípulos, cayeron sobre sus rostros, y temieron en gran manera.

Entonces Jesús llegando, los tocó, y dijo: Levantaos, y no temáis.

Y alzando ellos sus ojos, á nadie vieron, sino á solo Jesús.

Y como descendieron del monte, les mandó Jesús, diciendo: No digáis á nadie la visión, hasta que el Hijo del hombre resucite de los muertos.

Entonces sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Por qué dicen pues los escribas que es menester que Elías venga primero?

Y respondiendo Jesús, les dijo: A la verdad, Elías vendrá primero, y restituirá todas las cosas.

Mas os digo, que ya vino Elías, y no le conocieron; antes hicieron en él todo lo que quisieron: así también el Hijo del hombre padecerá de ellos.

Los discípulos entonces entendieron, que les habló de Juan el Bautista.

Y como ellos llegaron al gentío, vino á él un hombre hincándosele de rodillas,

Y diciendo: Señor, ten misericordia de mi hijo, que es lunático, y padece malamente; porque muchas veces cae en el fuego, y muchas en el agua.

Y le he presentado á tus discípulos, y no le han podido sanar.

Y respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación infiel y torcida! ¿hasta cuándo tengo de estar con vosotros? ¿hasta cuándo os tengo de sufrir? traédmele acá.

Y Jesús le reprendió, y salió el demonio de él; y el mozo fué sano desde aquella hora.

Entonces, llegándose los discípulos á Jesús, aparte, dijeron: ¿Por qué nosotros no lo pudimos echar fuera?

Y Jesús les dijo: Por vuestra incredulidad; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis á este monte: Pásate de aquí allá: y se pasará: y nada os será imposible.

Mas este linaje no sale sino por oración y ayuno.

Y estando ellos en Galilea, Jesús les dijo: El Hijo del hombre será entregado en manos de hombres,

Y le matarán; mas al tercer día resucitará. Y ellos se entristecieron en gran manera.

Y como llegaron á Capernaum, vinieron á Pedro los que cobraban las dos dracmas, y dijeron: ¿Vuestro Maestro no paga las dos dracmas?

El dice: Sí. Y entrando él en casa, Jesús le habló antes, diciendo: ¿Qué te parece, Simón? Los reyes de la tierra, ¿de quién cobran los tributos ó el censo? ¿de sus hijos ó de los extraños?

Pedro le dice: De los extraños. Jesús le dijo: Luego los hijos son francos.

Mas porque no los escandalicemos, ve á la mar, y echa el anzuelo, y el primer pez que viniere, tómalo, y abierta su boca, hallarás un estatero: tómalo, y dáselo por mí y por ti.

Este capítulo aún no tiene aula ni tratado en la escuela. El acto de Mateo 17 puede escribirse en el cuaderno, con la cita ya puesta.