C. H. Spurgeon
Sermones y exposiciones (dominio público)
De veras os digo: el que cree en mí, las obras que yo hago él también las hará; y mayores que estas hará, porque yo voy al Padre. Observa primero la condición: «el que cree en mí». No el que admira a Jesús, ni el que discute sobre Él, sino el que confía en Él. La fe une al creyente con la Vida misma; y de esa unión fluyen obras que llevan el sello del Maestro. Segundo, la promesa: «las obras que yo hago él también las hará». No se trata de rivalizar con Cristo, sino de continuar Su ministerio bajo Su autoridad. Sanar, enseñar, consolar, derribar fortalezas de tinieblas: todo ello sigue siendo obra de Cristo, ejecutada ahora por manos creyentes. Tercero, la asombrosa cláusula: «y mayores que estas hará». ¿Mayores en esplendor milagroso? No necesariamente. Mayores en alcance: la cruz y la resurrección abren una era en la que el evangelio atraviesa naciones. Pentecostés multiplica lo que los pocos años del ministerio terrenal apenas iniciaron. El Señor, exaltado, hace más por medio de Su cuerpo que lo que hizo en los días de Su carne limitada a Palestina. La razón corona el texto: «porque yo voy al Padre». Su partida no es abandono; es coronación. Desde el trono envía el Espíritu, intercede y sostiene a Su pueblo. Así, cuanto más alto está Cristo, más lejos llega Su obra en los que creen.