La Biblia no se lee, se estudia · Método V.E.R.D.A.D. · Guía gratis
VolverBuscar
Abrir Oseas 1
Más
Tamaño de letraA

Contexto del libro · Antiguo Testamento · Es profecía, uno de los doce: la palabra al reino del norte antes de la caída.

Oseas

14 capítulos · Es profecía, uno de los doce: la palabra al reino del norte antes de la caída. · Su ministerio va hacia el 750–722 antes de Cristo, hasta la víspera de la caída de Samaria

Presenta a Jehová como esposo y a Israel como adúltera, tras Baal, y deja «misericordia quiero y no sacrificio», en 6:6.

Oseas 1

Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

Leer en otra versión

Oseas 1 en el sitio de YouVersion, que publica estas versiones con permiso de sus editoriales. Se abre en otra pestaña.

RVR1960

Toca cada verso para sumar o quitar. La selección se ve marcada.

Palabra de Jehová que vino a Oseas hijo de Beeri, en días de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías, reyes de Judá, y en días de Jeroboam hijo de Joás, rey de Israel.

El principio de la palabra de Jehová por medio de Oseas. Dijo Jehová a Oseas: Ve, tómate una mujer fornicaria, e hijos de fornicación; porque la tierra fornica apartándose de Jehová.

Fue, pues, y tomó a Gomer hija de Diblaim, la cual concibió y le dio a luz un hijo.

Y le dijo Jehová: Ponle por nombre Jezreel; porque de aquí a poco yo castigaré a la casa de Jehú por causa de la sangre de Jezreel, y haré cesar el reino de la casa de Israel.

Y en aquel día quebraré yo el arco de Israel en el valle de Jezreel.

Concibió ella otra vez, y dio a luz una hija. Y le dijo Dios: Ponle por nombre Lo-ruhama, porque no me compadeceré más de la casa de Israel, sino que los quitaré del todo.

Mas de la casa de Judá tendré misericordia, y los salvaré por Jehová su Dios; y no los salvaré con arco, ni con espada, ni con batalla, ni con caballos ni jinetes.

Después de haber destetado a Lo-ruhama, concibió y dio a luz un hijo.

Y dijo Dios: Ponle por nombre Lo-ammi, porque vosotros no sois mi pueblo, ni yo seré vuestro Dios.

Con todo, será el número de los hijos de Israel como la arena del mar, que no se puede medir ni contar. Y en el lugar en donde les fue dicho: Vosotros no sois pueblo mío, les será dicho: Sois hijos del Dios viviente.

Y se congregarán los hijos de Judá y de Israel, y nombrarán un solo jefe, y subirán de la tierra; porque el día de Jezreel será grande.