v. 2
Un zelo que no es conforme á razon, ó un zelo indiscreto. Cuanto mayor es el zelo, tanto mas peligroso es, si no va acompañado y dirigido por buenas luces, y si solamente obra por los impulsos de una mal entendida piedad. Las fuentes del falso zelo son: 1.º el poco conocimiento de los designios de Dios y de sus caminos; 2.º la complacen- complacencia y confianza en si mismo; 3.º un secreto amor de independencia y de gloria en el bien que se quiere hacer. Las fuentes del zelo verdadero son: 1.ª estudiar bien á Jesu-Christo y á su religion en las santas Escrituras, y mirar siempre al fin de sus preceptos y consejos, que es decir, su espíritu interior, no precisamente su letra material, dirigiéndose, no por el espíritu privado, sino por la autoridad de la Iglesia; 2.ª no buscar otras sendas para ir al cielo, ni otras reglas para la vida espiritual que las de la fé, ó conformes á ella.
v. 3
Esto es, á justificarse con sus obras y fuerzas naturales.
v. 4
Al cual se ordenaban todos los sacrificios y figuras del Antiguo Testamento.
v. 5
Levit. XVIII. v.5.—Ezech. XX. v.11.
v. 7
Porque no se te pide que hagas cosas tan difíciles para alcanzar la justificacion; ni la has de buscar léjos de tí.
v. 13
Joel. II. v.32. Véase Fé.
v. 15
Is. LII. v.7.—Nah. I. v.15.
v. 16
Is. LIII. v.1. La predicacion es el medio ordinario para introducir la fé.
v. 18
Psalm. XVIII. v.5. Véase Mundo.
v. 19
O que ignora tal vez que el Evangelio debe ser predicado á los gentiles? Deut. XXXII. v.21.
v. 21
Y léjos de convertirse á mí, me dió la muerte.