v. 2
Es verdad que Jesus habia dicho que él era el Christo o rey; pero los senadores ó Ancianos de los judíos callaron maliciosamente, que Jesus hablaba de un reino espiritual, no del reino terreno que tenian allí los romanos.
v. 24
¡Cuántas veces los gritos del pueblo iluso ó seducido hacen callar las razones de la prudencia y de la justicia! La buena intencion de Pilato no tuvo tanta constancia para salvar la vida de Jesu-Christo, como tuvo la envidia y maldad de los Escribas y Fariseos para hacer gritar al pueblo que Jesus fuese crucificado. S. Joann. Chrysost. v. 26.
v. 26
Simon iba detrás de Jesus sosteniendo el extremo de la cruz. Así lo entienden muchos expositores. Matth. XXVII. v.32.
v. 31
Proverbio hebreo con que se denota, que si tales tormentos padece el Justo y el Santo por esencia, ¿qué no deben temer los impíos y pecadores? Los hebreos comparaban al justo á un árbol verde y frondoso, y solían comparar al hombre malo á un tronco árido y seco.
v. 36
El vinagre mezclado con agua era una bebida comun entre los soldados romanos. La otra bebida de vino mezclado con myrrha se la ofrecian los judíos á Jesus, segun la costumbre que tenian de darla á los sentenciados, Algunos expositores añaden, que le ofrecian otra tercera bebida diferente de estas dos, que fue la de vino con hiel. Matth. XXVII. v.34.—Marc. XV. v.36.
v. 42
¡Admirable fé de este hombre! ya conoce que el reino de Jesu Christo no es de este mundo.