v. 1
Desde la eternidad. Véase Verbo. Otros traducen con Dios, fundados en lo que dicen san Juan Chrysóstomo, san Basilio, Theophilacto, santo Thomás y san Buenaventura. Diciendo en Dios, se da á entender la unidad de esencia; y con Dios, la distincion de personas.
v. 2
Como hijo suyo coeterno y consubstancial.
v. 3
Martini: per mezzo di lui, por medio de él.
v. 4
Y el principio de la vida, así espiritual, como material de todas las criaturas. En el texto griego se lee ὀυδὲ ἓν, nec una res, cosa ninguna: es una expresion ática que suele ponerse al fin del período para denotar que ni se ha hecho ni puede hacerse una, cosa. Rom. III. v.20. Así entendieron este verso san Ignacio Mártir, san Juan Chrysóstomo y otros Padres; y tambien las antiguas versiones arábigas y syríacas. En algunos códices se lee: Et sine ipso factum es nihil: Quod factum est in ipso, vita erat, etc. Pero ya casi nadie sigue esta puntuacion.
v. 5
Con que el pecado ha cubierto toda la tierra. Los hombres mundanos no la han abrazado.
v. 9
Puede traducirse segun el griego. Luz verdadera que venia al mundo para iluminar á todos los hombres. Aunque muchos por su culpa no la reciban.
v. 11
Al mundo hecho por él, á la Judea, pueblo especialmente escogido.
v. 13
O concupiscencia. No se adquiere esta filiacion por la generacion natural, sino por la espiritual regeneracion, que obra en nosotros el don de la fé.
v. 14
Esto es, unió á sí la naturaleza humana. Ha habitado entre nosotros, lleno de gracia en sus obras admirables, y de verdad en la sabiduría de sus palabras.
v. 16
En lugar de la gracia de la Ley, la gracia del Evangelio; gelio; y despues de la gracia justificante, la gracia de la gloria.
v. 21
Realmente ni era Elías en persona, ni el Profeta, que, ademas de Elías, esperaban los judíos antes de la venida del Mesías; y era Juan mas que Profeta, pues señalaba con el dedo al Mesías ya presente.
v. 23
Is. XL. v.3. Soy el precursor del Mesías.
v. 26
El cual os bautizará con el fuego de la caridad, que os purifique de todo pecado.
v. 29
Exod. XIII. v.5.—XXIX. v.38.— Lev. I. v.4.—XVI. v.23.
v. 42
Este fue el primer llamamiento. Véase el segundo Matth. IV. v.18.
v. 45
Gen. XLIX. v.10.— Deut. XVIII. v.18.—Is. XL. v.10.—XLV. v.8.—Jerem. XXIII. v.5.—XXXIII. v.13.—Ezech. XXXIV. v.23.—XXXVII. v.24.—Daniel. IX. v.24.
v. 49
Creyendo quizá que solo Dios pudo haberle visto en aquel lugar.
v. 51
Alude á la vision de Jacob. Genes. XXVIII. v.12.