v. 11
En vista de la severidad con que castigaba Dios la hipocresía y mentira. Quiso Dios desde el principio de la Iglesia hacer ver cuán contrarias son á la moral evangélica la mentira é hipocresía que encierra el hecho de estos dos consortes, y cuán opuestas á una religion fundada en espíritu y verdad. Casi todos los santos Padres convienen en que solo perdieron la vida corporal, pero no la eterna.
v. 24
Los grandes males que ocasionan los que entran en empresas, ó injustas ó imprudentes, provienen siempre de no querer reconocer su error. Se tiene vergüenza de mudar de opinion: no se quiere confesar que se duda, se pasa la vida deliberando, y entre tanto los males crecen y la muerte viene. S. Joann. Chrysost. in Evang.