v. 1
O una mezcla de cosas agradables y terribles? O tambien: sino coros militares de música? Es la respuesta que da la Esposa á lo que decia aquel coro de doncellas que la habia alabado; y las confirma en lo que decian. Entonces las doncellas comenzaron de nuevo á loar mas particularmente la gracia y gentileza de la Esposa. Todas las comparaciones que siguen, son al estilo y gusto de los pueblos orientales, y nos parecerán impropias, si solo atendemos á nuestros usos y lenguage. En este capitulo comienza el quinto dia.
v. 8
En la Palestina, y aun en otras partes, solían enredar las vides con palmeros; como en varias provincias de España las enredan con los olmos ú otros árboles, para que estén mas expuestas al sol y libres de humedad, etc. A los racimos, pues, colgados de una vid asida á una palma, ase- asemeja los dos pechos; los cuales, en sentido místico, representan los dos preceptos del amor de Dios y del prójimo, ó los dos Testamentos.
v. 11
Aquí pone el señor Bossnet el fin del dia quinto.
v. 13
Alude esta expresion figurada á la persuasion de la gente sobre la virtud de las mandrágoras. Véase Gen. XXX. v.14. Véase Escritura. Lo cual se dice para denotar una gran abundancia. Lev. XXVI. v.10.—Matth. XIII. v.52.