v. 1
Esto es, renovado todo el mundo y hecho ya incorruptible. En este y en el siguiente capítulo se describe, segun opina san Agustín, la Iglesia triunfante del cielo, despues de la destruccion del Antechristo y de sus demas enemigos; y hecha ya la resurreccion general. Véase Is. LXV. v.17.—LXVI. v.22.—II. Pet. III. v.13.
v. 2
Esto es, brillante y hermosa.
v. 4
O se acabó ya el primer estado que tenian ellas, despues del pecado de nuestros primeros padres.
v. 6
Esto es, al que tuviere sed de la santidad y justicia.
v. 7
Y triunfáre del mundo y de sí mismo.
v. 8
Esto es, los hipócritas y falsos profetas.
v. 10
O en vision espiritual.
v. 11
O una brillantez divina.
v. 14
Los apóstoles se llaman fundamentos de la Iglesia, porque esta se fundó sobre la fé de Jesu-Chrísto, que ellos predicaban; y como por su predicacion se nos preparó la entrada en la Jerusalem celestial, se llaman tambien puertas en el verso 21. Véase Matrimonio.
v. 16
Véase Estadio. Esto es, el muro tenia en todas partes la misma altura y la misma anchura. Toda esta descripcion es metafórica, y se dirige á dar alguna idea de la grandeza interior y exterior de la celestial Jerusalem. Es de advertir que los muros de las ciudades antiguas eran de extraordinaria altura y anchura, y profundísimos los cimientos.
v. 17
Pues se apareció en forma humana.