v. 2
Por esta ramera, que en el verso 5 es llamada Babylonia, no es cosa cierta lo que debe entenderse. Pero el mismo san Juan advierte que habla figuradamente, pues dice: Misterio: Babylonia la grande, etc. Y tambien en sentido figurado debe entenderse la voz ramera, (Véase v. 16 y 18) segun el uso de la Escritura, que á la idolatría la llama comunmente fornicacion ó adulterio; y del mismo modo llama al abandono de Dios y de sus mandamientos. Vários intérpretes antiguos, con san Gerónimo, entendieron por esta Babylonia á Roma pagana, entregada á toda suerte de idolatría, y perseguidora de la Iglesia. Otros, como san Agustin (Enarral. 2 in Ps. XXVI.), creen que significa la masa general de todos los impíos de todos lugares, y de todos los tiempos. Realmente es muy difícil aplicar á una sola ciudad cuanto se dice de Babylonia. Y el mismo Profeta dice (v. 9 y 10.) que los siete montes sobre que se representa sentada la meretriz, son siete reyes. Además esta mala muger se contrapone á la que se describe en el cap. XII, la cual es una figura de la Iglesia ó congregacion de todos los escogidos. Pero aunque se entienda de Roma, siempre ha de ser de tal modo, que vengan comprendidas todas las ciudades impias ó la masa de todos los réprobos. Véanse. Jerem. LI. v.7.—Is. XXVIII. v.7.
v. 8
El reino del Antechristo solamente durará tres años y medio.
v. 11
O el octavo rey perseguido: de la Iglesia. O del número de los tiranos enemigos de Chiste.
v. 16
Símbolo de los diez reyes.