v. 2
Aquí, como en otras partes de la Escritura, vemos atribuida al Padre la predestinacion, al Espíritu santo la santificacion, y al Hijo de Dios la redencion. Las aspersiones y purificaciones que se hacian en la Ley de Moysés, todas eran figura de la verdadera santidad y pureza que adquirimos por la sangre de Jesu-Christo.
v. 6
Otros traducen: En lo cual os gozaréis, aun entónces mismo que permite Dios que durante esta vida tan corta seais, etc. Puede traducirse: La brevedad de la vida presente y la eternidad de la vida futura son dos grandes motivos de consuelo en las mayores aflicciones. Sean los que fueren los males de esta vida, el que tiene una viva fé, está siempre alegre, dulcemente entregado á lo que dispone su Padre celestial. Las tribulaciones de esta vida son como un fuego que prueba la fé, descubre su precio, aviva su esplendor y pureza, y le adquiere la gloria.
v. 12
Puede traducirse: En cuyos misterios nunca cesan, ni se sacian de mirar los ángeles. Alude esta expresion á los querubines que estaban junto al Propiciatorio. Véase Querubines. Segun el sábio arzobispo Martini, el quem leemos en la Vulgata, ha de ser gu, conforme lo exige el texto griego.
v. 13
O preservado de todo error y mal deseo. Este es el sen- sentido literal de las palabras de la Vulgata: succinti lumbos mentis vestr, sobrii, etc: metáfora tomada de lo que hacian los siervos al ponerse á servir á sus amos; y que no tiene cabida en nuestro idioma. Véase Vestidos.
v. 16
Lev. XI. v.44.—XIX. v.2.
v. 21
O por el don de la fé que nos mereció. Que os promete resucitaros tambien algun dia á vosotros, como á vuestra cabeza Jesu-Christo.
v. 22
O que proceda de verdadera caridad.
v. 23
Vínculo es el de la caridad que debe uniros mas estrechamente que el de la sangre.
v. 24
Eccli. XIV. v.18.—Is. XL. v.6.
v. 25
Palabra vivificante, que os ha engendrado en Jesu-Christo cuando recibísteis el bautismo.