תַּאֲוָה
H8378 · taʼăvâh
«deseo»
Definición
n.f. deseo
2) cosa deseada
Concordancia en la Reina-Valera 1909
- Génesis 3:6 Y vió la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable á los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dió también á su marido, el cual comió así como ella.
- Números 11:4 Y el vulgo que había en medio tuvo un vivo deseo, y volvieron, y aun lloraron los hijos de Israel, y dijeron: ¡Quién nos diera á comer carne!
- Job 33:20 Que le hace que su vida aborrezca el pan, y su alma la comida suave.
- Salmos 10:3 Por cuanto se alaba el malo del deseo de su alma, y bendice al codicioso, á quien Jehová aborrece.
- Salmos 10:17 El deseo de los humildes oíste, oh Jehová: tú dispones su corazón, y haces atento tu oído;
- Salmos 21:2 El deseo de su corazón le diste, y no le negaste lo que sus labios pronunciaron. (Selah.)
- Salmos 38:9 Señor, delante de ti están todos mis deseos; y mi suspiro no te es oculto.
- Salmos 78:29 Y comieron, y hartáronse mucho: cumplióles pues su deseo.
- Salmos 78:30 No habían quitado de sí su deseo, aun estaba su vianda en su boca,
- Salmos 106:14 Y desearon con ansia en el desierto; y tentaron á Dios en la soledad.
- Salmos 112:10 Verálo el impío, y se despechará; crujirá los dientes, y se repudrirá: perecerá el deseo de los impíos.
- Proverbios 11:23 El deseo de los justos es solamente bien: mas la esperanza de los impíos es enojo.
- Proverbios 13:12 La esperanza que se prolonga, es tormento del corazón: mas árbol de vida es el deseo cumplido.
- Proverbios 13:19 El deseo cumplido deleita el alma: pero apartarse del mal es abominación á los necios.
- Proverbios 18:1 SEGÚN su antojo busca el que se desvía, y se entremete en todo negocio.
- Proverbios 19:22 Contentamiento es á los hombres hacer misericordia: pero mejor es el pobre que el mentiroso.
- Proverbios 21:25 El deseo del perezoso le mata, porque sus manos no quieren trabajar.
- Isaías 26:8 También en el camino de tus juicios, oh Jehová, te hemos esperado: á tu nombre y á tu memoria es el deseo del alma.