פָּצָה
H6475 · pâtsâh
«abrir»
Definición
vb. partir, abrir;
(Qal)
1) abrir la boca
2) arrebatar, liberar
Concordancia en la Reina-Valera 1909
- Génesis 4:11 Ahora pues, maldito seas tú de la tierra que abrió su boca para recibir la sangre de tu hermano de tu mano:
- Números 16:30 Mas si Jehová hiciere una nueva cosa, y la tierra abriere su boca, y los tragare con todas sus cosas, y descendieren vivos al abismo, entonces conoceréis que estos hombres irritaron á Jehová.
- Deuteronomio 11:6 Y lo que hizo con Dathán y Abiram, hijos de Eliab hijo de Rubén; cómo abrió la tierra su boca, y tragóse á ellos y á sus casas, y sus tiendas, y toda la hacienda que tenían en pie en medio de todo Israel:
- Jueces 11:35 Y como él la vió, rompió sus vestidos diciendo: ¡Ay, hija mía! de verdad me has abatido, y tú eres de los que me afligen: porque yo he abierto mi boca á Jehová, y no podré retractarme.
- Jueces 11:36 Ella entonces le respondió: Padre mío, si has abierto tu boca á Jehová, haz de mí como salió de tu boca, pues que Jehová ha hecho venganza en tus enemigos los hijos de Ammón.
- Salmos 22:13 Abrieron sobre mí su boca, como león rapante y rugiente.
- Salmos 66:14 Que pronunciaron mis labios, y habló mi boca, cuando angustiado estaba.
- Salmos 144:7 Envía tu mano desde lo alto; redímeme, y sácame de las muchas aguas, de la mano de los hijos extraños;
- Salmos 144:10 Tú, el que da salud á los reyes, el que redime á David su siervo de maligna espada.
- Salmos 144:11 Redímeme, y sálvame de mano de los hijos extraños, cuya boca habla vanidad, y su diestra es diestra de mentira.
- Isaías 10:14 Y halló mi mano como nido las riquezas de los pueblos; y como se cogen los huevos dejados, así me apoderé yo de toda la tierra; y no hubo quien moviese ala, ó abriese boca y graznase.
- Lamentaciones 2:16 Todos tus enemigos abrieron sobre ti su boca, silbaron, y rechinaron los dientes; dijeron: Devoremos: cierto éste es el día que esperábamos; lo hemos hallado, vímoslo.
- Lamentaciones 3:46 Todos nuestros enemigos abrieron sobre nosotros su boca.
- Ezequiel 2:8 Mas tú, hijo del hombre, oye lo que yo te hablo; no seas tú rebelde como la casa rebelde: abre tu boca, y come lo que yo te doy.