RevelatiO

βασιλεία
G932 · basileía

Lengua: griego · sustantivo femenino · deriva de G935 (βασιλεύς)

«reino»

Definición

βασιλεία, -ας, ἡ (βασιλεύω), [en LXX principalmente para מַמְלָכָה ,מַלְכוּת ;] 1. propiamente abstracto, soberanía, poder real, dominio: Luk.1:33 22:29, Jhn.18:36, Act.1:6, Heb.1:8, 1Co.15:24; λαβεῖν β., Luk.19:12, 15 Rev.17:12; δοῦναι τὴν, ib. 17; ἔχειν β., ib. 18; ἔρχεσθαι ἐν τ. (εἰς τὴν) β., Mat.16:28, Luk.23:42; β. τ. θεοῦ, Rev.12:10. 2. Por metonimia, concreto (MM, Exp., x), (a) un reino, el territorio o el pueblo sobre el cual el rey gobierna (Est.5:3, al.): Mat.4:8 12:25, 26 24:7, Mrk.3:24 6:23, Luk.4:5, Heb.11:33, al.; (b) la majestad real (cf. nuestra frase Su Majestad), el rey mismo (τ. σπέρμα τῆς β., 4Re.11:1). 3. En LXX (Wis.6:5, Tob.13:1, al.), Targ. y NT, del gobierno y reino mesiánicos, ἡ β. τ. θεοῦ, τ. οὐρανῶν (Heb. מַלְכוּת שָׁמַיִם, Aram. מַלְכוּתָא דִשׁמַיָּא; ver Dalman, Words, 91-147; Cremer, 132, 658), el reino de Dios (sobre la equivalencia de las dos frases, ver Dalman, op. cit., 93, 218s.); τ. θεοῦ, Mat.6:33 12:28, al.; τ. οὐρανῶν, Mat.3:2 4:17, al.; τ. Χριστοῦ (מַלִכוּת דִמְשִׁיחא, Targ. Jon. en Isa.53:10), Eph.5:5; τ. κυρίου, 2Pe.1:11, Rev.11:15; τ. Δαυείδ, Mrk.11:10; absoluto, ἡ β., Mat.4:23, Jas.2:5, al. El reino es considerado como presente: Mat.11:12, Luk.17:21, Rom.14:17, al.; como aquello que ha de consumarse en el futuro, Mat.6:10, Mrk.9:1, Jhn.3:5, 2Pe.1:11, al. Frases notables son: ζητεῖν τὴν β., Mat.6:33; δέχεσθαι, Mrk.10:15; κλρονομεῖν, Mat.25:34; διδόναι, Lc 12:32; παραλαμβάνειν, Heb.12:28; αὐτῶν (τοιούτων) εστὶν ἡ β., Mat.5:3, 10 19:14, Mrk.10:14, Luk.18:16; διὰ τὴν β., Mat.19:12; ἕνεκεν τῆς β., Luk.18:29; εὐαγγελίζεσθαι, κηρύσσειν, διαγγέλλειν τὴν β., Luk.4:43 9:2, 60; ἤγγικεν ἡ β., Mat.3:2, Mrk.1:15; κλεῖς τῆς β., Mat.16:10; κλείειν τὴν β., Mat.23:14; υἱοὶ τῆς β., Mat.8:12 13:38 (cf. Cremer, 132, 658). (AS)

Léxico de Tyndale House (STEP Bible, CC BY 4.0), traducido al español.

Concordancia en la Reina-Valera 1909

Aparece en 156 versículos (se muestran los primeros 120).

  1. Mateo 3:2 Y diciendo: Arrepentíos, que el reino de los cielos se ha acercado.
  2. Mateo 4:8 Otra vez le pasa el diablo á un monte muy alto, y le muestra todos los reinos del mundo, y su gloria,
  3. Mateo 4:17 Desde entonces comenzó Jesús á predicar, y á decir: Arrepentíos, que el reino de los cielos se ha acercado.
  4. Mateo 4:23 Y rodeó Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.
  5. Mateo 5:3 Bienaventurados los pobres en espíritu: porque de ellos es el reino de los cielos.
  6. Mateo 5:10 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia: porque de ellos es el reino de los cielos.
  7. Mateo 5:19 De manera que cualquiera que infringiere uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñare á los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos: mas cualquiera que hiciere y enseñare, éste será llamado grande en el reino de los cielos.
  8. Mateo 5:20 Porque os digo, que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y de los Fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
  9. Mateo 6:10 Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
  10. Mateo 6:13 Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal: porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.
  11. Mateo 6:33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
  12. Mateo 7:21 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos: mas el que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
  13. Mateo 8:11 Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham, é Isaac, y Jacob, en el reino de los cielos:
  14. Mateo 8:12 Mas los hijos del reino serán echados á las tinieblas de afuera: allí será el lloro y el crujir de dientes.
  15. Mateo 9:35 Y rodeaba Jesús por todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y todo achaque en el pueblo.
  16. Mateo 10:7 Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado.
  17. Mateo 11:11 De cierto os digo, que no se levantó entre los que nacen de mujeres otro mayor que Juan el Bautista; mas el que es muy más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él.
  18. Mateo 11:12 Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, al reino de los cielos se hace fuerza, y los valientes lo arrebatan.
  19. Mateo 12:25 Y Jesús, como sabía los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo, es desolado; y toda ciudad ó casa dividida contra sí misma, no permanecerá.
  20. Mateo 12:26 Y si Satanás echa fuera á Satanás, contra sí mismo está dividido; ¿cómo, pues, permanecerá su reino?
  21. Mateo 12:28 Y si por espíritu de Dios yo echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado á vosotros el reino de Dios.
  22. Mateo 13:11 Y él respondiendo, les dijo: Por que á vosotros es concedido saber los misterios del reino de los cielos; mas á ellos no es concedido.
  23. Mateo 13:19 Oyendo cualquiera la palabra del reino, y no entendiéndola, viene el malo, y arrebata lo que fué sembrado en su corazón: éste es el que fué sembrado junto al camino.
  24. Mateo 13:24 Otra parábola les propuso, diciendo: El reino de los cielos es semejante al hombre que siembra buena simiente en su campo:
  25. Mateo 13:31 Otra parábola les propuso, diciendo: El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que tomándolo alguno lo sembró en su campo:
  26. Mateo 13:33 Otra parábola les dijo: El reino de los cielos es semejante á la levadura que tomó una mujer, y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo quedó leudo.
  27. Mateo 13:38 Y el campo es el mundo; y la buena simiente son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo;
  28. Mateo 13:41 Enviará el Hijo del hombre sus ángeles, y cogerán de su reino todos los escándalos, y los que hacen iniquidad,
  29. Mateo 13:43 Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre: el que tiene oídos para oir, oiga.
  30. Mateo 13:44 Además, el reino de los cielos es semejante al tesoro escondido en el campo; el cual hallado, el hombre lo encubre, y de gozo de ello va, y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.

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