ὑπαντάω
G5221 · hypantáō
«salir al encuentro»
Definición
ὑπ-αντάω, -ῶ
[en LXX: Dan LXX 10:14 (קָרָה), Sir.9:3, al. ;]
salir al encuentro, encontrarse: con dativo de persona(s) (véase M, Pr., 64), Mat.8:28 28:9, Mrk.5:2, Luk.8:27 17:12 (ἀπ-, WH, txt.), Jhn.4:51 11:20, 30 12:18, Act.16:16; de encontrarse en batalla, Luk.14:31.†
(AS)
Concordancia en la Reina-Valera 1909
- Mateo 8:28 Y como él hubo llegado en la otra ribera al país de los Gergesenos, le vinieron al encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, fieros en gran manera, que nadie podía pasar por aquel camino.
- Mateo 28:9 He aquí, Jesús les sale al encuentro, diciendo: Salve. Y ellas se llegaron y abrazaron sus pies, y le adoraron.
- Marcos 5:2 Y salido él del barco, luego le salió al encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo,
- Lucas 8:27 Y saliendo él á tierra, le vino al encuentro de la ciudad un hombre que tenía demonios ya de mucho tiempo; y no vestía vestido, ni estaba en casa, sino por los sepulcros.
- Lucas 14:31 ¿O cuál rey, habiendo de ir á hacer guerra contra otro rey, sentándose primero no consulta si puede salir al encuentro con diez mil al que viene contra él con veinte mil?
- Juan 4:51 Y cuando ya él descendía, los siervos le salieron á recibir, y le dieron nuevas, diciendo: Tu hijo vive.
- Juan 11:20 Entonces Marta, como oyó que Jesús venía, salió á encontrarle; mas María se estuvo en casa.
- Juan 11:30 (Que aun no había llegado Jesús á la aldea, mas estaba en aquel lugar donde Marta le había encontrado.)
- Juan 12:18 Por lo cual también había venido la gente á recibirle, porque había oído que él había hecho esta señal;
- Hechos 16:16 Y aconteció, que yendo nosotros á la oración, una muchacha que tenía espíritu pitónico, nos salió al encuentro, la cual daba grande ganancia á sus amos adivinando.