ἅγιον
G39 · hágion
«lugar santo»
Definición
ἅγιος, -α, ον
(τό ἅγός, temor religioso; ἅζω, venerar), [en LXX principalmente para קֹ֫דֶשׁ ;]
primariamente, dedicado a los dioses, sagrado (Hdt.; raro en Att., nunca en Hom., Hes. y Trag., quienes usan ἁγνός), de ahí, santo, característico de Dios, separado para Dios, digno de veneración.
1. Su aplicación más elevada es a Dios mismo, en su pureza, majestad y gloria: Luk.1:49, Jhn.17:11, Rev.4:8. De ahí
(a) de cosas y lugares que tienen derecho a reverencia como sagrados para Dios, e.g. el Templo: Mat.24:15, Heb.9:1;
(b) de personas empleadas por él, como ángeles: 1Th.3:13; profetas, Luk.1:70; apóstoles, Eph.3:5.
2. Aplicado a personas como separadas para el servicio de Dios:
(a) de Cristo, Mrk.1:24, Jhn.6:69, Act.4:30;
(b) de cristianos, Act.9:13, Rom.1:7, Heb.6:10, Rev.5:8.
3. En el sentido moral de compartir la pureza de Dios: Mrk.6:20, Jhn.17:11, Act.3:14, Rev.3:7.
4. De sacrificios y ofrendas puros y limpios: 1Co.7:14, Eph.1:4.
SIN.: ἁγνός, puro, tanto en sentido ceremonial como espiritual; ἱερός (sacer), sagrado, aquello que es inviolable debido a su relación (externa) con Dios; ὅσιος (sanctus como opuesto a nefas), aquello que se basa en ordenanzas eternas de lo correcto. (Cf. Tr., Syn., §lxxxviii; DB, ii, 399 f.; Cremer, 34, 594-601; MM, VGT, ver palabra) (AS)
Concordancia en la Reina-Valera 1909
- Hebreos 8:2 Ministro del santuario, y de aquel verdadero tabernáculo que el Señor asentó, y no hombre.
- Hebreos 9:1 TENÍA empero también el primer pacto reglamentos del culto, y santuario mundano.
- Hebreos 9:2 Porque el tabernáculo fué hecho: el primero, en que estaban las lámparas, y la mesa, y los panes de la proposición; lo que llaman el Santuario.
- Hebreos 9:3 Tras el segundo velo estaba el tabernáculo, que llaman el Lugar Santísimo;
- Hebreos 9:8 Dando en esto á entender el Espíritu Santo, que aun no estaba descubierto el camino para el santuario, entre tanto que el primer tabernáculo estuviese en pie.
- Hebreos 9:12 Y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, mas por su propia sangre, entró una sola vez en el santuario, habiendo obtenido eterna redención.
- Hebreos 9:24 Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el mismo cielo para presentarse ahora por nosotros en la presencia de Dios.
- Hebreos 9:25 Y no para ofrecerse muchas veces á sí mismo, como entra el pontífice en el santuario cada año con sangre ajena;
- Hebreos 10:19 Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el santuario por la sangre de Jesucristo,
- Hebreos 13:11 Porque los cuerpos de aquellos animales, la sangre de los cuales es metida por el pecado en el santuario por el pontífice, son quemados fuera del real.