εἴδωλον
G1497 · eídōlon
«ídolo»
Definición
εἴδωλον, -ου, τό
(εἶδος), [en LXX para אֱלוֹהָּ, גְּלוּלִים, etc. ;]
1. en el clásico
(a) un fantasma, imagen, semejanza;
(b) una imagen en la mente, una idea, fantasía.
2. En LXX y NT,
(a) una imagen de un dios, un ídolo (cf. Polyb., xxxi, 3, 13): Act.7:41, 1Co.12:2, Rev.9:20;
(b) el dios falso o ídolo adorado en una imagen (ICC, en I Tes, l. con): Act.15:20, Rom.2:22, 1Co.8:4, 7 10:19 2Co.6:18, 1Th.1:9, 1Jn.5:21.†
(AS)
Concordancia en la Reina-Valera 1909
- Hechos 7:41 Y entonces hicieron un becerro, y ofrecieron sacrificio al ídolo, y en las obras de sus manos se holgaron.
- Hechos 15:20 Sino escribirles que se aparten de las contaminaciones de los ídolos, y de fornicación, y de ahogado, y de sangre.
- Romanos 2:22 ¿Tú, que dices que no se ha de adulterar, adulteras? ¿Tú, que abominas los ídolos, cometes sacrilegio?
- 1 Corintios 8:4 Acerca, pues, de las viandas que son sacrificadas á los ídolos, sabemos que el ídolo nada es en el mundo, y que no hay más de un Dios.
- 1 Corintios 8:7 Mas no en todos hay esta ciencia: porque algunos con conciencia del ídolo hasta aquí, comen como sacrificado á ídolos; y su conciencia, siendo flaca, es contaminada.
- 1 Corintios 10:19 ¿Qué pues digo? ¿Que el ídolo es algo? ¿ó que sea algo lo que es sacrificado á los ídolos?
- 1 Corintios 12:2 Sabéis que cuando erais Gentiles, ibais, como erais llevados, á los ídolos mudos.
- 2 Corintios 6:16 ¿Y qué concierto el templo de Dios con los ídolos? porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré en ellos; y seré el Dios de ellos, y ellos serán mi pueblo.
- 1 Tesalonicenses 1:9 Porque ellos cuentan de nosotros cuál entrada tuvimos á vosotros; y cómo os convertisteis de los ídolos á Dios, para servir al Dios vivo y verdadero,
- 1 Juan 5:21 Hijitos, guardaos de los ídolos. Amén.
- Apocalipsis 9:20 Y los otros hombres que no fueron muertos con estas plagas, aun no se arrepintieron de las obras de sus manos, para que no adorasen á los demonios, y á las imágenes de oro, y de plata, y de metal, y de piedra, y de madera; las cuales no pueden ver, ni oir, ni andar: